Redacción / Sala de Guerra

Fidel Castro  usaba  la palabra y el pensamiento de Jose Martí para justificar sus acciones y discursos desde antes de ocupar la silla del poder máximo en Cuba. Pero fue una vez establecido como el “máximo líder” cuando consolidó la idea de imponer su figura y su ideología a partir de la propia interpretación que él le dio al pensamiento martiano.

Por esa razón para entender a la luz de estos días el pensamiento del ilustre hombre de ideas y acción que fue Martí debemos despojarnos de todo tipo de relación con lo que en Cuba se ha dicho,  escrito e indicado por los analistas socialistas bajo la égida castrista sobre el patriota ilustre.

Desde la oficialidad (buro político del Partido Comunista) y los principales ministerios (Educación y Cultura) a partir del 1960 se proyectó la imagen del patriota como un hombre de pensamiento socialista, una idea que está muy lejos de la realidad si leemos con profundidad la obra martiana.

El hombre de pensamiento claro donde no cabían espacios para las ideas socialistas de aquella época se percibe claramente cuando leemos sus discursos y ensayos.

Aunque es difícil en un apretado artículo demostrar todas las rzones de tal aseveración no está de más sugerir  la lectura de un ensayo del pensador cubano recogido en las Obras Completas titulado “La Futura Esclavitud”(1984).

En él analiza las teorías socialistas de Herbert Spencer (1820 –1903) filósofo, biólogo, antropólogo, sociólogo y destacado teórico político liberal clásico de la época victoriana inglesa.

A partir de las preguntas y respuestas que el propio Martí se hace en el ensayo podemos conocer las consideraciones que ya desde el siglo XIX el tenía sobre la sociedad y  como el socialismo podía convertirse en esa nueva forma de esclavizar.

Se preguntaba Martí, ¿Cómo vendrá a ser el socialismo, ni cómo éste ha de ser una nueva esclavitud? Y al mismo tiempo enfatizaba en que  debía de “hacerse de manera que no se trueque el alivio de los pobres en fomento de los holgazanes y pone como ejemplo las habitaciones para los pobres, la nacionalización de la tierra, el funcionarismo.

En otra de sus opiniones planteaba enfáticamente que a eso “sí hay que encaminar las leyes que tratan del alivio, y no a dejar a la gente humilde con todas sus razones de revuelta”.

Aunque en su ensayo Martí no sugiere que Spencer fallaba en todo sí es enfático al reprobar su perspectiva aristocrática, asociada al individualismo y al positivismo.  

El liberal Spencer estaba identificado con un evolucionismo que engullía los valiosos aportes de Charles Darwin para ponerlos al servicio de los más fuertes económicamente en la urdimbre de las clases sociales, temía a la burocracia, peligro presente en la organización moderna de la sociedad, tanto más cuanto mayor sea la centralización que la rija.

Al respecto de las ideas del filósofo inglés,  Martí también comentó en su ensayo que “Con cada nueva función, vendrá una nueva casta de funcionarios. Ya en Inglaterra, como en casi todas partes, se gusta demasiado de ocupar puestos públicos, tenidos como más distinguidos que cualesquiera otros, y en los cuales se logra remuneración amplia y cierta por un trabajo relativamente escaso: con lo cual claro está que el nervio nacional se pierde”.

Es evidente que Spencer repudiaba  como socialismo una forma de capitalismo de estado, al que no debe parecerse más de lo inevitable ningún proyecto que aspire a abrirle caminos a la realización de metas justicieras inalcanzables sin plena participación popular.

Martí afirmó en su ensayo que Spencer temía “el cúmulo de leyes adicionales, y cada vez más extensas, que la regulación de las leyes anteriores de páuperos causaba”.

Según un artículo de Luis Toledo Sande, escritor, poeta y ensayista cubano  para valorar lo que ese criterio de Spencer merecería a los ojos de Martí, conviene tener presente lo que sostuvo en el artículo “A la raíz”, publicado en Patria el 26 de agosto de 1893: “A la raíz va el hombre verdadero. Radical no es más que eso: el que va a las raíces. No se llame radical quien no vea las cosas en su fondo. Ni hombre, quien no ayude a la seguridad y dicha de los demás hombres”.

Para José Martí el “socialismo emancipador, democrático y participativo que urgía  edificarse, debería estar libre de todo cuanto en pasado, presente o futuro oliera a comunidad sometida, aunque sea mínima o remotamente”.

Por el profundo sentido ético, el pensador cubano denunció que Spencer apuntaba en sus escritos a “las consecuencias posibles de la acumulación de funciones en el Estado, que vendrían a dar en esa dolorosa y menguada esclavitud».

El Maestro dejó precisada sus ideas acerca del futuro el socialismo y el comunismo cuando planteó que “Esclavo es aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él, y en ese sistema socialista dominaría la comunidad al hombre, que en la comunidad entregaría todo su trabajo.

De igual manera dejó siempre muy perfilada la idea de que los funcionarios son seres humanos y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos y en esa organización tendrían gran poder.

En La futura esclavitud sugiere que tales funcionarios “estarían apoyados por todos los que aprovechasen o esperasen aprovecharse de los abusos, y por aquellas fuerzas viles que siempre compra entre los oprimidos el terror, prestigio o habilidad de los que mandan, este sistema de distribución oficial del trabajo común, llegaría a sufrir en poco tiempo de los quebrantos, violencias, hurtos, y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y la osadía del genio y las astucias del vicio originan pronto y fatalmente en toda organización humana”.

Hoy día y atendiendo a las circunstancias en que viven varias naciones (Cuba, Venezuela, España y Estados Unidos por citar algunos), a los cubanos no nos queda otra alternativa que beber de la fuente martiana para entender mucho mejor cómo debemos enfocar nuestro camino en la búsqueda de la libertad y la verdad en entornos permeados por las ideas socialista y comunistas.

Es necesario buscar la verdad que como dijo Martí nos hará libres.

En el siguiente enlace https://www.literatura.us/marti/futura.html pudes acceder al texto íntegro del ensayo «La futura esclavitud»