Redacción / Sala de Guerra.

El régimen vuelve a usar el mismo guión del “agente revelador” para sembrar la desconfianza entre cubanos que desde hace mucho ni creen, ni esperan algo de la familia Casto y sus acólitos.

La revelación  del agente Fernando- Carlos Leonardo Vázquez González- en la televisión nacional da risa y no merece otra acción que la del escarnio público tanto para el personaje en sí como para los “mandos de la Seguridad del Estado” que se encargaron de ¿reclutarlo? o chantajearlo con alguna situación de su pasado oculto que lo obligara a aceptar ese rol.

Por ahora no creo que a nadie le importe las razones por las que tuvo que aceptar el triste papel de chivato y a pocos le interesen qué “informaciones” pasaba a su reclutador.

Los cubanos tienen muchos problemas por resolver ahora que van más allá de fijarse en un personajillo gris que masculló algo en un espacio del programa menos visto por la población.

Casi me atrevo a asegurar que más de la mitad del país ni se ha enterado aún que un médico de un lugar de La Habana “de cuyo nombre no quiero acordarme” estuvo contándole a un represor lo que pensaban determinados inconformes que  hacían denuncias públicas a la dictadura.

Eso sin contar que lo exponían también en las redes sociales y en cuanto medio alternativo les diera espacio para sus informes.

Es para reírse de ese “médico” que confirma tener unos 20 años de experiencia en el oficio de delator (una actitud repudiada en el mundo entero desde que se tiene conocimiento de la historia de la humanidad).

Sala de guerra consultó al opositor Guillermo Fariñas sobre el personaje pero según dijo nunca supo de él y comentó que al parecer al delator le pidieron mantener un perfil bajo.

Por su parte   Oscar Casanella  Investigador en Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología que lo conoció escribió en las redes sociales:

Sobre el Dr. Carlos Leonardo Vázquez González.

Para los que me señalan de «paranoide»

Gracias a lo importante y necesario para la dictadura de desacreditar a Yunior García Aguilera, el G2 tuvo que exponer a este agente encubierto.

Hoy 1 de noviembre de 2021 después de ver el noticiero nacional de TV confirmo las sospechas que he tenido desde el 2016 del Dr. Carlos Vázquez. Otras 2 personas me habían compartido sus sospechas sobre su pertenencia a la policía política pero en aquel momento no sabía si eran solo chismes o hechos reales. Suelo sacar conclusiones de mis propias experiencias.

Conocí a Carlos Vázquez mientras trabajaba en el Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR) aunque vinimos a rozar mas debido a que él operó a mi abuelo Gilberto de unas metástasis en cadena ganglional de un carcinoma epidermoide.

Carlitos me contó en aquel entonces que él había sido amigo de Osvaldo Payá Sardiñas y que aun era amigo de su familia. Carlos se expresaba con críticas a la dictadura cubana aunque en conversaciones privadas. Nos comenzamos a visitar en nuestras casas y le presenté a mi familia.

Luego el comportamiento de Carlitos Vázquez y varios eventos posteriores me hicieron sospechar que él trabajaba para el G2 y alejarme de él.

El primero es que cambiaba de número de teléfono móvil con altísima frecuencia. Él me llegó a dar como 4 números de teléfonos móviles personales distintos en menos de 2 meses.

El segundo evento fue que pese a:

– ser testigo de la represión laboral que ejercía el Vicedirector Lorenzo Anasagasti Angulo en mi contra y …

– de Carlitos prometerme con gran seguridad que iría como testigo en mi defensa en la comparecencia pública del 8 de enero de 2016 relativa a una injusta sanción de Anasagasti en mi contra …

Carlitos no asistió a dicha comparecencia

El 3er evento fue que a pesar que le pedí nuevamente su testimonio escrito se negó a darlo para el análisis del Órgano de Justicia Laboral.

El 4to evento fue que le pedí a Carlitos varias informaciones para acusar legalmente en fiscalía y denunciar mediáticamente a mi represor de cuello blanco Lorenzo Anasagastí, pero Carlitos se negó y los argumentos que me dio para apoyar su negativa eran vagos. OJO Carlitos trabaja en la sala de tumores periféricos junto a Lorenzo Anasagasti en el INOR

Cuando yo hablaba con Carlito, él me aseguraba que no le tenía miedo ni a Lorenzo Anasagasti ni al G2 pero con sus acciones me abandonaba, me traicionaba y no hablaba con claridad.

Después de estos sospechosos hechos que datan del 1er semestre del 2016 y de analizar el comportamiento de Carlos, mis sospechas eran fuertes. Me alejé de él y le advertí a varias personas sin embargo Carlos ya había hecho amistad con Manuel Cuesta Morúa después de yo presentarlos e incluso con algunos familiares de mi esposa. Varios advertidos me tomaron por «paranoide».

Ahora, ni en el INOR, ni en la calle lo vi nunca presentarse como «Fernando». Todos lo conocían como Dr. Carlos Vázquez.

Siento pena por Carlos Vázquez no solo por perder la oportunidad de tenerme como amigo sino por hacer un trabajo tan sucio ya sea por (Ceguera- adoctrinamiento) o por (oportunismo y/o chantaje).

Lo que vi hoy en el noticiero no fue sorpresa para mí sino una confirmación de mis fuertes sospechas.

Tampoco para otro joven cubano Ariel Ruiz Urquiola expresó sus puntos de vista sobre el delator y las circunstancias en que conoció a ese personaje.