Redacción / Sala de Guerra.

Por: Guillermo “Coco” Fariñas Hernández. La Chirusa, Santa Clara, Cuba.

Varios amigos y otros compatriotas, me han pedido que escriba mis criterios respecto a la resurrección o no del doctor en medicina Carlos Lage Dávila, quien en la praxis actuó como un primer ministro no nombrado y que hace algunas semanas emergió en la palestra pública.

Antes es esencial que se conozca con claridad, la estructura gubernamental castrista que imperó, y ahora mismo impera, al interior de esa mal llamada Revolución Cubana y se hace necesario saber, cómo se dividen los grupos de poder en la mayor isla del Caribe.

Recordemos que desde finales del mismo año 1959, los triunfantes barbudos que bajaron de las montañas, se dividieron en los seguidores de Fidel, y por consiguiente, los seguidores de Raúl Castro Ruz y eso se mantiene aún.

Dentro de los hombres más poderosos al interior del sistema castrista, el coronel hispano-soviético y coordinador de la Inteligencia Militar de Moscú o GRU, Francisco Ciutat de Miguel, conocido entre los cubanos como Ángel Martínez Riosola, confirmaba esa partición.

El coloquialmente denominado como comandante – después Coronel Angelito- de quien fui escolta en algunas de sus frecuentes visitas a la República Popular de Angola, éste oficial GRU debatía -claro en idioma ruso- los constantes desencuentros entre éstos 2 grupos de poder.

Para el Coronel Angelito y la Inteligencia Militar Soviética los grupos de poder en el castrismo eran: “El Círculo de Mompié”, donde se agrupaban los incondicionales a Fidel Castro Ruz y “El Círculo de la Valla” en el que estaban los fieles a Raúl Castro Ruz.

El denominado “Círculo de Mompié”, es un grupo de poder conformado por combatientes del Ejército Rebelde del 1er Frente “José Martí” en la Sierra Maestra, militantes del Partido Socialista Popular (PSP) y algunos miembros de la Guerrilla Urbana del M-26-7.

Mientras, “El Circulo de la Valla” se creó con combatientes del 2do Frente “Frank Pais”, comandado por Raúl Castro, militantes del PSP y de la Juventud Socialista Popular (JSP) y oficiales del Ejército Rebelde que mostraron incondicionalidad a Raúl, tras la desaparición de Camilo Cienfuegos en el año 1959.

Por razones obvias dentro del pulseo político entre ambos ‘grupos de poder’, siempre llevaba la clara hegemonía “El Círculo de Mompié”, puesto que tenía detrás a la figura arrolladora de Fidel Castro, quien era el máximo líder histórico de la Dictadura Comunista en Cuba.

Desde mi modesta opinión, la correlación de fuerzas comenzó a modificarse de un modo muy sutil entre ambos grupos de poder, a partir de la elección como Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) Mijail Gorbachov, en el año 1984 y lo que traería consigo los procesos de Perestroika y Glastnot.

El hombre que dio la alarma a Raúl y por antonomasia a Fidel Castro, fue el entonces Teniente Coronel de la Dirección Política del MINFAR y tesiante a Doctor en Ciencias en la Academia Militar “V. I. Lenin” de Moscú, el después Coronel Rolando Alfonso Borges, que fue Jefe del Departamento Ideológico del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Fidel y Raúl tomaron todo un grupo de medidas al respecto. Para ello nombraron a José Ramón Balaguer Cabrera -un miembro destacado del “Círculo de la Valla”- como Embajador en la Unión Soviética, para vigilar todos los movimientos del Kremlin y el proceso de Perestroika.

También licenciaron del MINFAR a cientos de comisarios políticos marxistas-leninistas de los más ortodoxos y los transformaron de un día para otro en diplomáticos, quienes en realidad eran espías ideológicos, por todo el campo socialista europeo, incluyendo hasta a la propia Unión Soviética.

En el 1986 implementaron la campaña económico-ideológica “Periodo de Supresión de Errores y Tendencias Negativas”, en apariencia encabezada por el Departamento Ideológico del PCC, pero en realidad comandada por Rolando Alfonso Borges desde la Dirección Política del MINFAR.

Pero resultó en el año 1987, cuando “El Círculo de la Valla” logró otra cuota de poder, al Fidel Castro permitir la creación del Grupo Empresarial del MINFAR, liderado por el Coronel Rolando Pérez Betancourt y que fue la matriz del actual todopoderoso holdding GAESA.

Como próximo escalón al poder del “Círculo de la Valla” vino en el año 1989, en la ocupación militarizada del Ministerio del Interior (MININT) por el MINFAR bajo el pretexto de las Causas Judiciales # 1 y 2 contra los Generales de División Arnaldo Ochoa Sánchez y Juan Abrahantes Fernández.

Mientras los del “Círculo de Mompié” se centraron en mantener las prebendas que les permitían su pertenencia al “Grupo de Apoyo al Comandante en Jefe”, que fue el nombramiento nominal de los pro-fidelistas, así como en sus cargos políticos o gubernamentales formales.

Por otra parte, los integrantes del “Círculo de la Valla” se dedicaron a dominar y hacer crecer con sistematicidad  la parte de la economía nacional creadora de divisas libremente convertibles poniendo mucho énfasis en la industria turística del Archipiélago.

Con la pública enfermedad de Fidel Castro Ruz, en el año 2006, y su traspaso “temporal” del poder a 5 altos dirigentes del Castrismo, se creó, la tormenta perfecta para el asalto definitivo del poder absoluto y totalitario por parte Raúl Castro y su “Círculo de la Valla”. Ya no tenían que evitar caer en una contradicción abierta con “la gente de Fidel”.

Resultó en el año 2008, cuando se dieron los pasos concretos y formales para que el líder histórico de la Revolución Cubana, le hiciera entrega pública de todas sus responsabilidades a su hermano menor Raúl Castro Ruz, y por ende, a sus incondicionales.

Todos comprendían que Carlos Lage Dávila, Felipe Pérez Roque, Fernando Remírez de Estenoz, Carlos Valenciaga Díaz y Hassan Pérez Casabona quedaban «en el aire».

Solamente ponerse a elucubrar, que la élite militar NeoRaulista le está creando un espacio de poder al en su momento tildado de “indigno” por el propio castrismo, el médico Carlos Lage Dávila, es desconocer soberanamente la psicología de los integrantes de la Junta Militar en el poder hoy en Cuba.

Las mentalidades de esos altos cargos militares o sus hijos y nietos quienes recibieron durante más de 47 años, el desprecio de los poderosísimos miembros del  “Círculo de Mompié” y también que ansiaron hacerse algún día de ese mando absoluto, no incluye esas ideas.

Es una fantasiosa quimera y un entretenimiento psicótico, más bien para analistas sin estar en contacto con la realidad de la sociedad nacional, que los militarotes en posesión del poder ejecutivo y político, necesiten de un fidelista como lo es el galeno Lage Dávila.

Incluso es una verdad, que si contra cualquiera actuación lógica por parte de los integrantes más dados a decidir en la Junta Militar NeoRaulista, a Carlos Lage le ofrecieran regresar al poder, el propio Carlos Lage lo rechazaría, porque sabe que sería utilizado sólo como un Chivo Expiatorio ante el desastre de la sociedad nacional.

Es cierto que la figura escogida para hacer marketing político de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, se ensució ante la opinión pública nacional e internacional, cuando en las masivas protestas del 11J, emitió una Orden de Combate contra sus propios ciudadanos.

También es real que la personalidad pública del Miguel Díaz-Canel Bermúdez perdió mucho capital político, cuando hasta la propia junta militar NeoRaulista reconoció, que existieron ciudadanos muertos en el estallido social del 11 de julio último.

Eso sí, cualquier sustituto para Díaz-Canel Bermúdez van a buscarlo entre los incondicionales del “Círculo de la Valla”, jamás lo localizarán entre los  “tronados” filo-fidelistas del fallecido Fidel Castro pues eso iría contra la lógica histórica de la lucha por el poder entre comunistas.

Los altos cargos dentro de la junta militar NeoRaulista perfectamente podrían escogerlo, entre aquellos “fieles de ese círculo” que estén o hayan  estado en tareas oficiales en las fechas del estallido social histórico del 11de julio para exonerarlo de cualquier culpa en los hechos acaecidos, incluyendo, las desproporcionadas amenazas, golpizas, torturas y muertes ocurridas a partir de ese día.

Esa junta militar que se hizo del poder parcial en el año 1989 y finalmente logró concretar su poder total en el 2006, con la clara oposición de Lage y otros defenestrados civiles. Esos militares con acceso a todas las prebendas, desde hace 15 años, y que están saciándose (hasta quedar exhaustos) de las apetitosas tajadas del poder.