Redacción / Sala de Guerra

Para los que ya se ven en la mesa de “diálogo” otra muestra de que quedarán como viles traidores, es una afirmación que circula en las redes sociales del activista Manuel Milanés y que va acompañada de una carta con puño y letra de la activista cubana Lizandra Góngora Espinosa. El post del activista también muestra un cartel donde se precisa que «No se dialoga con asesinos y violadores de derechos humanos».

Mientras, en la carta Lizandra destaca que con la dictadura que gobierna ilegalmente en la isla «no se dialoga». «Estoy presa por mis ideales y convicciones …nadie me obligó, nadie me compró ni mucho menos le pagaron por nada. Sigo firme en mis ideas». «Seremos Libres, Fe, Fuerza y Esperanza». concluye la carta.

Lizandra Góngora, madre de 5 niños, huyó de su casa el pasado 11 de julio cuando supo que la iban a detener por participar en las protestas. Desde el 22 de ese mes nadie tuvo noticias de ella. Su familia infirió que la habían detenido pero las autoridades no daban información. Luego se supo que fue acusada de «sabotaje» y «desorden público».

Otro caso que circula en las redes sociales es el de otra joven madre de dos niños Daniela Rojo Cub quien este 4 de noviembre fue citada y amenazada por la Seguridad del Estado con quitarle la custodia de sus hijos, una acción cobarde que siempre ha practicado la Seguridad del Estado en la isla para que las opositoras abandonen sus acciones cívicas.

La Marcha Cívica Por el Cambio en Cuba se promueve en las redes con las etiquetas #SOSCuba #15NCuba

En la medida que se acerca la fecha del 15 de noviembre decenas de cubanos han recibido todo tipo de amenazas y los juicios contra detenidos el pasado mes de julio siguen celebrándose en diferentes municipios del país.

Las acciones de la dictadura han contado con fuertes críticas.

«La justificación que encuentra el régimen para todo es el bloqueo o embargo. La libertad de expresión y el respeto a los derechos humanos no puede ser un intercambio o una negociación. Es un DERECHO y no tiene nada que ver con el embargo», escribio en su cuenta de twitter un activista indentificado como «martiano, annticomunista, cristiano, emprendedor, y capitalista.