Redacción Sala de Guerra.

Opinión Julio Rojas Portal

Viendo en la televisión una de las finales del campeonato mundial de boxeo, me regocijo de emoción cuando observo como la entidad organizadora del evento, decidió en esta ocasión premiar metálicamente a los deportistas que logren alzarse con las medallas de oro, plata y bronce.

El oro por un valor de 100000 dólares, la plata 50000, los dos bronces 25000. Una gran verdad para los galardonados de las naciones participantes, menos los cubanos. Es que tienen la entera libertad de disfrutar del premio de su trabajo como lo estimen conveniente. Y con seguridad al llegar a sus respectivas naciones las máximas autoridades los galardonen con otros lauros.

Para los que conocemos de la política en la isla antillana referente a este asunto, la realidad de los boxeadores cubanos que logren subir al podio es otra. No podrán disponer a su antojo del monto económico logrado, existe una entidad superior a quien le deben todo y sus mandamases determinan que es lo que les toca, «el reinado eterno de su majestad el Estado Socialista»

Los jerarcas del sistema han puesto por moda premiar a los deportistas de la siguiente manera; llegados estos a la Patria orgullosos de su ¨revolución¨ puesto que no siguieron el camino de los ¨desertores¨, yo en lo particular no los llamaría así, sino valientes atletas en busca de sueños de libertad y éxito.

Llegados a sus cuadras, los espera una pequeña multitud con los dirigentes de su CDR y le entregan orgullosos una bolsa de alimentos, 2 pomos de aceite, dos paquetes de pollo, pomos de refrescos, paquetes de detergentes, un pescado del mar, jabones, entre otros artículos, ¡no existe peor humillación y desprecio hacia el movimiento deportivo cubano con estos detestables actos!.

Si lo hicieron antaño con muchos campeones olímpicos y mundiales que le dieron gloria a la patria y en la actualidad carecen de muchos recursos, ¿qué les puede esperar a los medallistas?  otros asuntos más apremiantes tienen la revolución, diría el régimen.

Los comisarios políticos le recordaran cuál es su deber para con la Patria que los formó como atletas, con un 20% que puedan disfrutar de su premio sería suficiente. El otro por ciento del dinero como un gesto humilde de “buena voluntad” lo entregarán, hay que recordar que el país sufre un “brutal bloqueo imperialista” que impide el total desarrollo en todas las esferas de la nación, no es por la incapacidad de explorar otras vías de escape lo cual demostraría la capacidad de los dirigentes, ¿que usted cree amigo lector?

Nuestros atletas, no pueden olvidar el lema que el amor al Sistema y la medalla de la dignidad es lo que hace grande a nuestros deportistas, ¿hasta dónde llega la manipulación y la mentira? Él Altísimo dejó bien claro en sus Escrituras; Que el obrero es digno de su salario, pero la realidad en la isla es que el Estado es el digno de tu máximo esfuerzo.

¿Qué se puede esperar de personas que gobiernan sin permitir los cambios inevitables que se imponen en estos tiempos? Si se persiste en la vieja política estalinista los atletas cubanos seguirán el camino del éxodo. Ponerse al servicio de otras naciones que sí reconozcan su calidad y los premien como es debido no es pecado. Es una decisión valiente y digna de aplaudir, la realidad de decidir qué hacer con los frutos de sus trabajos, es un derecho que no les pueden quitar.