Redacción Sala de Guerra

Publicado con autorización de preso político cubana Luis Infante PP #34028

La intempestiva y subrepticia salida de Cuba de Yunior García Aguilera, el principal vocero de la Plataforma Archipiélago ha dejado una dolorosa decepción entre muchos cubanos de la isla y del exilio que lo apoyaron a él y a la marcha a la que convocaba, para el mismo día que se subía a un avión con destino a España y sus compañeros de la Plataforma preocupados denunciaban su aparente desaparición.

Luis G Infante (izq) en la Casa del Preso junto a Jose Luis Fernóndez

Mientras miles de cubanos en la isla se aprestaban a correr los riesgos del N15, al enfrentar las intimidaciones y las amenazas de la Seguridad del Estado y mientras otros guardaban prisión desde la rebelión del 11J, Yunior se escapaba, porque eso fue lo que hizo, escaparse después de promover una de las acciones de quizás más envergadura de la lucha pacífica contra la tiranía castrista. Y esa decisión la tomó sigilosamente mientras en estaba en progreso los acontecimientos que se esperaban para el N15. Pudiera haberse ido en cualquier momento como lo han hecho otros, no en ese momento. Esa es su gran falta, su deshonestidad.

Se respeta el aspecto humano del miedo, los temores que él sintió, todos lo hemos experimentado en diferentes circunstancias; también cuando en las primeras décadas del castrismo las turbas gritaban «PAREDON» y el régimen las complacía.  

El dramaturgo aseguró que la estrategia del régimen era mantenerlo encerrado en su casa y silenciarlo, pero que lo único que tiene es su voz y acota  «No me podía quedar callado, alguien tiene decir lo que pasa en Cuba». Es decir, que para él es más importante su voz en el exterior para decir lo que pasa en Cuba y que ya todo el mundo conoce desde hace muchísimo tiempo, que la responsabilidad que adquirió con la convocatoria. Piensa convertirse en heraldo de viejas noticias.

Mientras tanto, el 15 de noviembre, en la ciudad de Cárdenas, el adolescente Reniel Rodríguez que creyó en Yunior, con su vestimenta de blanco se lanzó a la calle asumiendo el role que le correspondía en la marcha, mientras el promotor de la misma se escapaba por una de las puertas del aeropuerto José Martí. Hoy el muchacho está guardando prisión en una instalación penal para jóvenes, con la cabeza rapada como hacen con los juveniles.

Yunior afirma que «lo que existe en Cuba es facismo y no se puede llamar de otra manera». Si se puede y se debe llamar es: un comunismo stalinista rancio, madre del facismo que él dice es lo que existe en Cuba.

No debemos enmascarar el comunismo con el facismo.

Pero esto no se detiene, el 11 de julio del 2021 es una constante y por suerte no lo convocó Yunior García.