Redacción Sala de Guerra.

Opinión: Julio A Rojas

En los sistemas de gobiernos que se inclinan hacia la izquierda, después de ganar las elecciones de forma ¨democrática¨ los mandatarios aspirantes a dictadores, comienzan a utilizar la violencia ideológicamente motivada para lograr puntos de vistas diferentes, ya sean: ideológicos, religiosos o políticos radicales.

Los puntos de vista de extremistas violentos pueden exhibirse a lo largo de una serie de temas, incluyendo la política, la religión y las relaciones de géneros; ninguno de estos puntos de vista es inmune al extremismo violento.

Aunque la radicalización intransigente es un término controvertido para algunos, ha llegado a ser utilizado para definir el proceso a través del cual un individuo o un grupo, considera la violencia como un medio de acción legítimo y deseable. El pensamiento radical que no perdona el ejercicio de la violencia para promover objetivos políticos puede ser visto como normal y aceptable, promovido por grupos que trabajan dentro de los límites de la ley, como los de izquierda.

Sin embargo, se ha establecido que existen factores socioeconómicos, psicológicos e institucionales que llevan al fanatismo en extremo. Los especialistas agrupan estos factores en tres categorías principales: factores de empuje, factores de atracción y factores contextuales.

Los factores de empuje: conducen a los individuos al absolutismo como marginación, desigualdad, discriminación, persecución o su percepción; acceso limitado a una educación de calidad y pertinente; la negación de derechos y libertades civiles.

Los factores de atracción: alimentan el atractivo de los fanáticos, por ejemplo: la existencia de grupos extremistas bien organizados con discursos convincentes y programas eficaces que proporcionan servicios, ingresos y/o empleo a cambio de la afiliación. Los grupos también pueden atraer a nuevos miembros ofreciendo salidas para las quejas y la promesa de aventura y libertad. Además, estos grupos parecen ofrecer consuelo espiritual, “un lugar al que pertenecer» y una red social de apoyo.

Factores contextuales: los que propician un terreno favorable a la aparición de grupos fanáticos extremos tales como: los Estados frágiles, la falta de estado de derecho, la corrupción y la criminalidad.

Aunque en términos de política los extremos son; izquierda y derecha, al analizar la extrema izquierda esta tiene su origen en la revolución francesa. Por parte de los Jacobinos que respaldaban medidas a favor de las partes más pobres de la sociedad. Al pasar de los siglos, la izquierda ha sido apoyada por grupos que mantienen posiciones de igualdad social, para lograrlas han apoyado revoluciones que a corto o largo plazo se establecen como dictaduras comunistas o socialistas. Ya instaurados en el poder utilizaran todos los medios a su alcance para eternizarse.

La igualdad social en ellos pretenden instaurar es una utopía, el discurso más las promesas de sus líderes y sus sonrisas de encantamiento, son los métodos utilizados para atraer a las multitudes y crear el culto a la personalidad. La población al pasar de los años ve el abismo existente entre el nivel de vida del dictador y ellos, no obstante, la política sigue siendo la misma. Las miserias de la población es un contraste muy alto comparado con las riquezas de la elite en el poder.

La centralización del poder al extremo conlleva a la anulación completa del individuo, la libertad de pensar y obrar consiste en hacer todo lo que le plazca a cada uno en tanto que no dañe los derechos de los demás. Necesario es salirse de la izquierda y sus extremos para hallar un equilibrio que permita florecer la libertad, el orden y una verdadera igualdad social necesaria a la sociedad.

El gobierno que con un poder absoluto destruya el ejercicio particular y detenga el desarrollo progresivo de la sociedad, no se funda en la justicia y la razón. Sino tan solo en el ejercicio del terror y la fuerza; y el Estado que tal fundamento tenga, podrá por un tiempo anunciarse como estable e imperecedero, pero más tarde o más temprano los pueblos al conocer sus derechos violados harán que cese su dominación.