Redacción Sala de Guerra.

Autor Idolidia Darias

Lázaro Yuri Valle Roca es un periodista independiente cubano que no estuvo en la lista más reciente de elegidos para presentarla ante organizaciones y parlamentos donde se buscaba evidenciar la represión que ha ocurrido en la isla a partir del 11 de julio.

«Los que cayeron en las fauces de los militares antes de ese día no molan en esa lista», me dijo un amigo español hace unos días.

La trayectoria de los que cayeron antes …¿en qué lista se incluirán? Nada sabemos. ¿Habría que consultar a los componedores de listas acá y allá o hay que tener un socio para el negocio?

Los componedores de listas dan la impresión de que cumplen una orden para que los componedores de diálogos-cambio-componendas puedan pasar al siguiente paso.

No hay que ser muy iletrado para darse cuenta de que según lo que cocinan los operadores elegidos en los «Departamentos» de Estado, de uno o varios Estados, algunos ingredientes no se pueden incluir en ese plato.

Pero lo de las listas y los componedores de listas será tema de otra publicación.

No es mi intención abogar por Yuri Valle cuando conozco bien, muy bien, aunque nunca haya recibido ningún trofeo (de paso no me interesan) por mirar a Cuba más allá de la primera palabra y recordarles a todos que el horror no se da solo en las calles de La Habana; tampoco en entornos «artítiscos» de algunos escenarios y por qué no en los baños de algún teatro capitalino, porque hasta el «interior’ no llega la segunda mirada.

Ahora quiero precisar en el caso de Lázaro Yuri Valle para respaldar lo que ha escrito en las redes sociales Claudia Padrón Cueto, una persona que se presenta en su perfil de twitter como periodista cubana.

No la conozco ni tengo otra referencia de su persona. De ella solo sé que ahora mismo percibo que en lo que dice está recordándole a los comunicadores y a los que desde sus salas de redacción, o sitios donde escriben y publican que «desde hace seis meses en Cuba hay un periodista preso. Un reportero que fue detenido por hacer una cobertura y que continúa en la cárcel pese a su deteriorado estado de salud».

Así de simple, mi mensaje va para los que hacemos uso de los medios de comunicación y tenemos dominio de esa labor.

A ellos quiero recordarles que allá en la isla hay tras las rejas periodistas, presos desde antes y durante y que incluso otros permanecen bajo vigilancia acusados esperando un juicio.

Lo menos que podemos hacer si los buróes de prensa para los que trabajamos no nos entregan asignaciones es ir por libre en la parte de las redes personales en las que no nos han impuesto mordazas ni nos han condicionado temas y recordar en cada publicacion que hagamos como opera el régimen militar contra los comunicadores.

La solidaridad no tiene precio. Respaldar a los colegas es deber humano. Defender la libertad de ellos en Cuba, aunque parezca extraño para los que trabajamos en esa profesión fuera de Cuba, es una manera de defender la nuestra.