Redacción Sala de Guerra

Este martes se celebró en Camagüey el juicio a Dixán Gaínza More y Pedro Castillo Mauri. La petición fiscal para ambos es de 10 años de Privación de Libertad por el solo hecho de salir a las calles junto al pueblo el pasado 11 de julio a pedir LIBERTAD, denunció en su perfil de Facebook la periodista independiente Yadisley Rodríguez.

«Todos sabemos que estos juicios son manipulados por la Seguridad del Estado y que no importa cual inocentes sean los acusados ,ya estos juicios están celebrados a su antojo».

El Tribunal de Camagüey estuvo «militarizado», a muchos no los dejaron entrar pero en las afueras los opositores estuvieron activistas «apoyando en todo momento a nuestros hermanos y amigos», detalló la reportera.

Dixán Gaínza Moré de 35 años de edad estaba detenido desde el pasado 11 de julio luego de participar en las protestas.

El joven salió a las calles y junto a centenares de personas se reunieron para expresarse en el Parque Cristo de la ciudad de Camagüey. Luego regresó a su casa pero sobre las 8:00PM de ese mismo día fue detenido por efectivos de la policía y la Seguridad del Estado.

Lo condujeron a la  tercera unidad policial, conocida por Montecarlo y de ahí lo trasladaron al cuartel provincial de la policía política y acusaron de «instigación a delinquir» y «desorden público».

Para Gaínza la situación familiar se ha tornado muy difícil pues segun nos dice Yadisley Rodríguez el estaba a cargo de sus abuelos ya ancianos que requeriían de su ayuda y atención.

El medio independiente La Hora de Cuba reportó que durante esa jornada en la ciudad hubo decenas de arrestos de ciudadanos que participaron en la protesta.

De igual manera  un grupo de opositores conocidos en la ciudad por su activismo resultaron victimas de iguales irregularidades por parte de las fuerzas militares.

Entre ellos figuran los activistas Virgilio Mantilla, Bárbaro de Céspedes, Marisol Peña, su pareja José Luis Acosta, Ediyersi Santana, Humberto Galindo y el joven cuentapropista Ángel Véliz Marcano.

En el caso de Mantilla un activista de larga data en la oposición que había cumplido una condena recientemente por causas políticas fue juzgado en juicio sumario y sancionado por el delito de desacato a nueve meses de privación de libertad.

Según La Hora de Cuba en el caso de Mantilla se conoció que lo único que hizo ese día fue asomarse a la puerta de su casa a dar gritos de ‘¡Libertad!’.