Redacción Sala de Guerra

El indice anual de la Heritage Foundation ubica a Cuba entre los peores países en el índice mundial de libertad económica en 2021.

En una lista de 178 países Cuba ocupa el 176 en el mundo y  según la organización el  puntaje general aumentó solo 1.2 puntos que  puede ser atribuida  a «una mejora en el puntaje de integridad del gobierno».

En la región de las Américas, Cuba ocupa el puesto 31 entre 32 países, solo precedida de Venezuela.

El reporte de HF advierte que entre los problemas graves que ubican a la isla en ese puesto figuran la corrupción y la ilegalidad generalizadas, que afectan a tanto a las limitadas empresas privadas de Cuba como la vasta economía controlada por el estado.

 La economía cubana ha estado en la parte inferior de la categoría reprimida desde la creación del Índice en 1995. Solo dos de los 12 indicadores del Índice de Cuba tienen puntajes por encima de 50.

Fuertes reducciones en el crecimiento económico debido a sanciones estadounidenses más severas y al colapso económico en el estado cliente Venezuela han obligado al régimen de Castro a dar marcha atrás en un conjunto de medidas muy tímidas que tenían como objetivo la liberalización parcial.

En el reporte no se ofrecen datos el impacto del COVID-19 sobre el crecimiento económico de la isla desde diciembre de 2020. “Al 1 de diciembre de 2020, se habían atribuido 136 muertes a la pandemia en Cuba. No se dispone de una proyección actual del impacto potencial sobre el crecimiento económico”.

No obstante si se hace referencia al  uso de exportación de servicios médicos como renglón fundamental de su economía, una actividad catalogada por organizaciones internacionales defensoras de derechos humanos  como trabajo esclavo.

Precisa que ‘bajo un esquema de exportación médica administrado por el gobierno, los profesionales de la salud cubanos son enviados a través de África y América Latina mientras el régimen se apropia de la mayor parte de sus salarios como fuente de ingresos en divisas. 

De igual manera en el informe se destacas la considerable presencia de seguridad e inteligencia de Cuba en Venezuela continúa respaldando el régimen de Nicolás Maduro. El deterioro del sector petrolero de Venezuela ha provocado escasez de combustible y electricidad en Cuba.

Otro aspecto considerado en el análisis está relacionado con el manejo de la legalidad y el reconocimiento de la propiedad privada.

Advierte que aunque una constitución de 2019 reconoce la propiedad privada en teoría, el estado posee la mayoría de los medios de producción. 

Señala que prácticamente no existe separación entre el poder judicial, la Asamblea Nacional y el Partido Comunista, que puede nombrar o remover jueces en cualquier momento.

 La corrupción es un problema grave que sigue sin resolverse. La ilegalidad generalizada impregna tanto las limitadas empresas privadas de Cuba como la vasta economía controlada por el estado.