Redacción Sala de Guerra

Los comienzos de años son marcas en los almanaques. Son la señal de que han pasado los doce meses según el calendario que marca cada civilización conocida. Por seis décadas en el escenario cubano esa fecha nos recuerda que la tiranía está ahí y lo peor que busca la forma de reciclarse para dominar imponiendo el terror.

Sabemos que reciclar es dar la idea de que cambia, que admite diálogos, que acepta disenso. Es ahí donde tenemos que estar alertas.

Año tras año Cuba ha arrastrado la infame calificación de país depredador de las libertades. La relación de presos en la isla por sus ideas políticas nunca decrece.

Eso lo sabe bien todo aquel que sigue los «informes», «denuncias» y «pronunciamientos» que cada cierto tiempo forman parte de los «comunicados» de organizaciones defensoras de los derechos y las libertades y algún que otro departamento de estado.

En las últimas semanas de diciembre hubo un énfasis mayor en destacar «listas» con nombres de presos políticos cubanos, encerrados arbitraria e injustamente desde mediados de año y luego de las protestas en más de 40 localidades del país. También han circulado los detalles de las sentencias de los enjuiciados hasta el momento.

En esos reportes se incluyen «menores de edad» de ambos sexos. Otra buena parte de los listados contemplan a «jóvenes» según los términos mundiales para definir las edades. De igual manera están contemplados los «adultos» y los que solemos llamar de «la tercera edad» (más de 60 años).

Es terrible saber que no son reales los argumentos que usan los militares para decretarles tiempo tras las rejas a todos. La injusticia es rampante. Los tribunales están bajo el control de la bota militar y se hace lo que ellos decretan desde el alto mando.

Pero más terrible es saber que esos nombres de prisioneros que más se han manejado en los últimos meses no son los únicos en la isla y que muchos de los que faltan en esa «lista» llevan décadas tras las rejas. Incluso varios de ellos pasan de los sesenta años.

De esos hombres y mujeres presos, ya sean de antes del 15 de julio o del 15 y 16 hasta la fecha, tenemos que preocuparnos con la misma fuerza y firmeza que ahora hacemos desde todas las latitudes por los niños, los jóvenes y los adultos del 15J.

A la hora de abogar por ellos NO se deben hacer distingos entre los de ahora y los de antes. La causa del presidio político cubano no tiene nombre ni fechas, solo falta que lo entiendan todos desde cualquier latitud, sea cubano o sea un elegido para dirigir organizaciones de apoyo a la democracia y las defendoras de los derechos humanos.

No es difícil saber los nombres de esos cubanos encarcelados. Son presos del régimen comunista. Y todos sabemos lo que puede pasar con los que penan en cárceles en la isla y mucho más si son ancianos.

Reflexionemos sobre las palabras el pastor Alain Toledano cuando expresó en su cuenta de Twitter:

Nadie sabe lo que duele hasta que no le toca. Hoy es el pastor, ¿Quien será mañana? Juntos ganaremos toda batalla, somos un cuerpo, unidos golpaamos más duro? Shalom«.

Si usted quiere saber con detalles quienes y porqué están presos sin entrar en distingo de fechas de encarcelación le proponemos el enlace para que lo vea sin necesidad de intermediarios mediáticos ni «listas«.

Observatorio Cubano de Derechos Humanos: Pulse aquí para conocer detalles