Redacción Sala de Guerra

Autor: Manuel Milanés

«Estamos en guerra y la fuerza es nuestra legítima defensa»

El anuncio del régimen con relación al nuevo código penal no deja dudas de lo que puede pasar en los próximos meses cuando entre en vigor una medida que se ha venido aplicando desde hace décadas y por la que ya han pasado por las cárceles cientos de ciudadanos.

Cualquier cubano que reciba una recarga para su teléfono celular, una jaba con alimentos de las que se venden por Internet, hojas de papel, un tonel de una impresora, un teléfono, una laptop, un libro, una pieza de repuesto para su carro o cualquier cosa que el régimen entienda que se va a utilizar o a financiar de alguna forma la disidencia y la oposición, está expuesto a recibir condenas de prisión entre 4 y 10 años.

Lo que se avizora no es nada diferente a lo que siempre ha hecho el régimen cubano con los que se manifiestan de manera frontal contra los que están en el poder.

El enfrentamiento frontal y radical contra el régimen es la única opción que han dejado ellos mismos.

Antes de julio de 2021 los que ejercen el poder en la isla comenzaron a anunciar la realización de juicios en ausencias, de la intención de condenar por mercenarismo, y de la aplicación de varias leyes, según consideren los tribunales.

Pero cuando ocurrió el estallido social en julio de cierta forma tuvieron que posponer esas medidas anunciadas para buscar la forma de sancionar a cientos de ciudadanos que salieron a la calle simplemente a pedir libertad, comida, atención medica y mejoras económicas.  

Apelaron a una serie de una serie de artimañas y trampas para sancionarlos según lo que consideraran apropiado con la idea de dar escarmientos e imponer el miedo en la población es por eso que ahora vemos como están llevando a los tribunales a menores de edad, les están aplicando unas sanciones desmedidas  y decenas de cubanos que no cometieron ningún delito han sido sancionados.

Una vez que se terminen de realizar esos juicios comenzarán a aplicar el paso siguiente que se traduce en la nueva normativa introducida en el anteproyecto del Código Penal publicado el 20 de enero por el Tribunal Supremo Popular de Cuba, en su sitio web.

El anteproyecto será presentado en abril de este año a la Asamblea Nacional del Poder Popular—presidida por el diputado y miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, Juan Esteban Lazo Hernández.

La disposición se encuentra en el Capítulo V del anteproyecto titulada “Otros actos contra la seguridad del Estado”.

En el artículo 143 platea que:  “Quien, por sí o en representación de organizaciones no gubernamentales, instituciones de carácter internacional, formas asociativas o de cualquier persona natural o jurídica del país o de un Estado extranjero, apoye, fomente, financie, provea, reciba o tenga en su poder fondos, recursos materiales o financieros, con el propósito de sufragar actividades contra el Estado y su orden constitucional, incurre en sanción de privación de libertad de cuatro a diez años”.  

De hecho a ese artículo le antecede el 142 que indica que quien tenga conocimiento de la preparación o ejecución de cualquier delito contra la seguridad del Estado, y no lo denuncie”, será sancionado con uno a tres años de cárcel por parte del régimen.

Lo que vendrá para Cuba

En ese entorno es importante recordar que la inmensa mayoría de los cubanos reciben remesas, recargas y comida y que el 90 por ciento quiere que ese régimen oprobioso se caiga.

Toda Cuba es la oposición. Dentro del partido comunista, de las Fuerzas Armadas, de los ministerios, entre los funcionarios públicos hay disidencia.

Con la aplicación de esas herramientas de control y represión  todo se traducirá en que recibir remesas, recargas y comprar por Internet la población puede llevar a un ciudadano a la cárcel.

Es innegable que de esas entradas de dinero el régimen sacaba provecho por eso cuando eso se frene y no haya entrada del dólar Díaz-Canel  volverá a salir en la televisión nacional.

Con el discurso de siempre le echará la culpa de todo al ‘bloqueo’ y calificará a las “campañas
mediáticas” como las máximas responsables de la miseria y la desgracia que han ocasionado precisamente ellos.

Y es que el propio presidente designado ha reconocido públicamente que a la isla entraban millones por efecto de remesas, de turismo y que todo dejó de entrar.

Cada palabra de los dirigentes en los eventos públicos muestran sin lugar a dudas que son criminales, por eso ahora con los nuevos anuncios en el código, solo están reafirmando que son ellos y solo ellos los que han llevado al país a la situación en que se encuentra.

Los discursos de Canel dejan la evidencia absoluta de que No están dispuestos  al diálogo, y mucho menos  a reconocer a la disidencia.

Nos toca a nosotros los cubanos tomar acción por el futuro de la nación y hacer realidad las palabras de José Martí que en marzo de 1895 en Republica Dominicana cuando firmó el Manifiesto de Montecristi junto a Gómez:

“No nos maltraten y no se les maltratará. Respeten y se les respetará.Al acero responda el acero y la amistad a la amistad”.