Redacción Sala de Guerra.

El expreso político cubano Jorge Luis García Perez (Antúnez) hizo pública hace años una carta abierta al entonces gobernante de Cuba Raúl Castro. En ella, el opositor hizo alusión a varios temas pero hoy nos detendremos en uno.

«Señor dictador, creo dable confesarle en esta que en el momento de mi detención aún desconocía el largo y probado historial de crimen y terror instaurado por su hermano y usted. De los trabajos forzados, los campos de concentración de la UMAP, de la triste historia de los pueblos cautivos, y menos aún de la injerencia castrista en asuntos internos de otros países y en conflictos internacionales. Quizás por ese desconocimiento, sólo le pedí reformas y grité que el comunismo era un error y una utopía. Hoy, luego de conocer más su sistema, pido su derrocamiento y catalogo el comunismo como una aberración y crimen: la plaga social del siglo XX».

II

A partir de sus palabras derivamos en un comentario de situaciones en la isla que han implicado a muchos cubanos quienes en determinado momento se han sentido mal por la forma en que reaccionaron ante los opresores y otros que han obrado de forma incorrecta pero luego se han arrepentido.

No todos hemos llegado al mismo tiempo al conocimiento amplio de lo que en décadas ha hecho el régimen totalitario y comunista en la isla, por eso, no siempre nuestra actuación y toma de decisiones ha sido con precisión meridiana.

No debemos sentirnos mal cuando en un momento determinado ocurren situaciones y como no sabemos lo que hay detrás de esas historia actuamos de una forma de la que después cuando nos explican comprendemos que debimos actuar diferente.

Lo que le ocurrió en 1990 al opositor al momento de ser arrestado nos ha pasado a muchos cubanos en circunstancias iguales o similares porque la generación de cubanos que nació en la década del 60 o que tenían menos de 5 años cuando los rebeldes llegaron al poder, no tuvo otra alternativa.

Desde luego, para saber leer y escribir fue necesario ir a las escuelas, bajo las indicaciones de un Ministerio de Educación donde no había espacio para la libertad de pensamiento.

Lo primero que hizo el gobierno fue eliminar la enseñanza privada y reformar los objetivos de la enseñanza «pública» a partir de lo que ordenara el Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR).

No por gustos en los objetivos de la ensenanza general en la isla lo principal ha sido: «fortalecer el trabajo político ideológico de los alumnos y realzar en todas las enseñanzas las ideas marxistas leninistas y los logros de la revolucion socialista dirigida por Fidel Castro».

Sabemos que hubo disidencia, oposición, cárcel para los impenitentes, exilio para otros. Y que no faltaron los obedientes, los genuflexos y los traidores.

Esa generación y los que nacieron después, cargan con carencias del conocimiento real de lo que ha sido Cuba y su historia, pero eso no puede ser un impedimento cuando el ser humanos quiere saber la verdad y buscar la libertad.

Así como Antúnez fue comprendiendo la realidad que le tocó vivir y se determinó por la dignidad y la hidalguía lo hicieron y siguen haciendo los cubanos todos los días porque saben que la verdad los hará libres.

A los que despertamos primero, y a los que despertamos después nos corresponde ayudar a los demás a hacerlo pero ¡ciudado! porque repetir recetas gastadas y caer en la misma narrativa puede ser fatal seis décadas después de que una familia siniestra llegara al poder respaldada por otras mafias oscuras y perversas.

Se impone cambiar la narrativa, esa del diálogo, la reconciliación, los cambios, la eliminación del embargo-bloqueo.

Son propuestas que abundan por todas partes cuando del tema de la libertad y la democratización de Cuba se trata.

Son la trampa ancestral en la hemos caído y seguiremos cayendo si repetimos los mismos esquemas, las mismas acciones, con los mismos partidos, los mismos bandos y desde luego con las mismas familias de la oscuridad que vienen de muy lejos y que buscan seguir avanzando hacia el futuro.

Para leer el texto de la carta puede ir al siguiente enlace: Antunez: