Redacción Sala de Guerra

Un artículo del diario ABC.es expone el negocio con la sangre humana por parte del régimen de La Habana. Señala que la venta de sangre es para financiar el régimen cubano y recuerda que de desde brigadas médicas y de marinos a la venta de sangre, el castrismo ha comerciado durante décadas con el trabajo y la vida de los cubanos para nutrir las arcas del Estado.

Archivo Cuba ha denunciado reiteradamente a La Habana como un «Estado vampiro» que se embolsa cientos de millones de dólares por el lucrativo negocio de la exportación de sangre, órganos y sus derivados.

En 2016 Maria Werlau directora de Archivo Cuba acusó el sábado al regimen de la isla de obtener beneficios con la venta de productos sanguíneos y partes corporales.

También en esa ocasión los acusó de aplicar la migración forzada, el trabajo forzado de presos y menores de edad y el tráfico sexual.

Archivo Cuba sostiene que durante décadas, el régimen ha exportado sangre y productos sanguíneos particularmente a países aliados.

Las estadísticas internacionales, disponibles solo existen a partir del 1995, y según los reportes esas ventas proporcionan cuantiosas ganancias.

El negocio —según el informe de Archivo Cuba — carece del consentimiento requerido de alrededor de 400.000 ciudadanos cubanos que anualmente donan su sangre, presionados en campañas masivas supuestamente altruistas a nivel nacional».

En entrevista a Efe en 2017 Werlau mencionó como ejemplos «el trabajo de los presos, los donantes de sangre o partes del cuerpo -órganos o glándulas- para un negocio que gestiona el Estado; los estudiantes que realizan trabajos agrícolas obligatorios y las considerables remesas que envían los emigrantes forzosos».

Con respecto al comercio internacional de productos sanguíneos y órganos, «la nomenclatura comercial es ‘Extractos de glándulas y órganos'», explicó.

«Cuba nunca ha reportado estas exportaciones, pero, como casi todos los demás países sí reportan sus importaciones, estas cifras se pueden obtener de las estadísticas de comercio de los países receptores», agregó.