Redacción Sala de Guerra

Historia y Memoria: Cuando solo pueden poner el cuerpo tras las rejas pero no el honor se escriben historias como las que protagonizaron cubanos en un reclusorio irónicamente nombrado «Modelo».

El próximo mes de marzo se cumplen 55 años del cierre de infame «Presidio Modelo» de Isla de Pinos.

Los cubanos comprometidos con el rescate de la historia y la memoria cubana no podemos olvidar la trascendencia de la fecha y tenemos la obligación de ayudar a las nuevas generaciones a conocer el pasado y entenderlo para mirar hacia el futuro sin cometer los mismos errores y aplicando métodos inteligentes de resistencia.

En lafronteratransparente.com se recogen testimonios de presos políticos que el régimen de Casto confinó en el «Presidio Modelo» de Isla de Pinos y se hace alusión una de las violaciones del regimen comunistas a una oblicación fundamental de cualquier nación: el derecho a la vida y la seguridad de sus ciudadanosos.

En la infame cárcel los presos estuvieron por 22 meses durmiendo en las circulares sobre un estimado de 28,000 libras de explosivos (TNT) que en caso de explotar podían volar por completo el Reclusorio y afectar seriamente a Nueva Gerona, el municipio cercano.

Todos los alli confinados estuvieron casi dos años expuestos a la angustia, el pesar y la tortura mental. Intentaban conciliar el sueño sabiendo que tal vez ese fuera el último día de sus vidas.

Y para reafirmar la forma violenta y criminal los que se encargaban de ejercer el terror es necesario destacar que la población penal fue informada de que el lugar sería volado en caso de una eventual invasión estadounidense.

No había en Cuba otra persona que no fuera Fidel Castro que pudiera dar una orden de esa categoría, de ahí que los «presos de Castro» se convirtieron en una modalidad de «escudo humano» ya usada por dictadores y genocidas en otras regiones del mundo.

EL 17 de abril de 1961 numerosos camiones transportaron cajas grandes y pesadas que depositaron en los sótanos de cada una de las cuatro circulares. Por varios días se escuchó el ruido ensordecedor de los taladros perforando el concreto en los sótanos y luego colocaron las miles de libras de explosivos.

Según  relatos de los cubanos presos en el lugar  los carceleros abrieron huecos de 10 pulgadas de profundidad y 3 de diámetro, donde colocaron  paquetes con iguales medidas en forma de tubo con una etiqueta que decía “Made in Canadá”.

Abel Nieves:  ...transcurrieron varios meses en aquella tensa situación de dormir y vivir las 24 horas del día en verdaderos colchones de dinamita  y la amenaza cierta de «volar» si en Cuba se producía una agresión desde el exterior, así lo describió el preso político exiliado Abel Nieves en el libro de Ramiro Gómez Barrueco, también encarcelado en ese lugar.

El terror  los paralizó tras conocer la acción criminal y  elaboraron un plan para tratar de neutralizar los explosivos. Era muy arriesgado en todos los sentidos. El peligro de una explosión por un lado durante las operaciones  y por otro que los detectaran, sin embargo nada los detuvo.

El plan consistió en excavar un foso desde dentro de la circular que llegara a los sótanos donde estaban los explosivos. Se seleccionaron a varios presos para iniciar el trabajo y la excavación del piso de concreto comenzó debajo de una escalera de la planta baja. Ante la carencia de medios para las operaciones convirtieron en barretas los tubos de las camas de lonas plegables en las que dormían en las celdas.

A pesar del peligro los presos siempre bromeaban y a las barras las bautizaron con el término “aviones” porque el destino de todos sería si explotaba el TNT volar como aviones en aquellas lonas encajadas en tubos.

En su libro Gómez Barrueco recoge los testimonios de los protagonistas que vivieron aquella jornada y que se encargaron de liberar a todos los presos (en secreto ) del peligro.

Otra de las opciones si quiere conocerlo a los sobrevivientes de aquellas jornadas y escucharlos es el documental producido por el Instituto de la Memoria Histórica Cubana Contra el Totalitarismo: