Redacción Sala de Guerra

Un nutrido grupo de cubanos llevan adelante acciones en las redes sociales para boicotear al régimen cubano y dar golpes demoledores en los lugares que afectan la economía estatal y única en un país donde hace seis décadas se prohibió la propiedad privada.

Dos de ellos califican al teléfono móvil como un arma de guerra fundamental en esa batalla, según dijeron la pasada semana en una entrevista de la periodista Ninoska Pérez Castellón y que fue reseñada aquí.

Manuel Milanés es un empresario cubano radicado en Florida y gestiona un canal de youtube con su mismo nombre mientras que Albert Fonse es un cubano que reside al Canadá y recientemente abrió un canal de youtube para denunciar los crímenes del comunismo.

Ambos se han organizado para accionar contra la dictadura y han propuesto acciones puntuales que se pueden hacer desde cualquier parte del mundo e incluso dentro del país.

El arma de guerra que proponen es pequeña pero saben que si es bien usada es peor que los tanques y los fusiles.

Albert Fonse dijo que con un teléfono móvil todo el que quiera convertirse en un luchador por la libertad aunque no esté en la isla puede ayudar.

Puso el ejemplo de las acciones que ya ha llevado adelante en Canadá con las que ha logrado boicotear la venta de productos cubanos y adelantó que seguirá haciéndolo puesto que la dictadura tiene negocios en todas partes. En su canal de youtube ha posteado todas las acciones.

Milanés dirige un canal de Youtube con miles de seguidores y mantiene un vínculo muy fuerte con cubanos en diferentes latitudes que además del apoyo colaboran con el influencer .

La idea es asestar golpes demoledores por esa razón sus redes están al servicio de la libertad y todas las semanas dedican un espacio para la cruzada contra sitios que aportan cifras millonarias de dólares a la junta militar que impera en Cuba.

Muchos cubanos están diseminados por el mundo entero pero son conscientes de que el régimen de terror que dejaron atrás continúa asestando golpes a la población y es palpable que en las redes sociales apoyan a Milanés y Fonse.

Pero los activistas insisten en que en esa guerra contra los criminales no se trata de crear grupos, organizaciones, ni pedir ayudas de gobiernos (grants). Se trata de que cada individuo tome responsabilidad con su nación y ayude a que esa dictadura colapse «dándoles en el lugar que más le duele y que ya sabemos que es en EL BILLETE», precisa Milanés.

Mientras dentro de la isla se libra otra batalla que tampoco requiere de equipos pesados pero es efectiva. Con solo usar correctamente el telefono cualquier ciudadano le da al régimen donde le duele. Pero no en el billete precisamente. Les da el el orgullo propio de una dicatdura que se cree que puede ejerce el control y la mordaza por siempre y que nadie se rebelará.

Con solo mostrar unas publicaciones en las redes sociales y aplicar un análisis lógico todos van a entender que la guerra a la que convocó Diaz-Canel el julio del pasado año se puede librar pero no con la confrontación y las armas que él propuso (fusiles, garrotes y tonfas).

Es una guerra que se puede librar con inteligencia y en la prevalece la frase más socorrido de los cubanos: «En silencio ha tenido que ser», José Martí.

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