Redacción Sala de Guerra

Mar por Cuba y el compromiso eterno con la patria

Nosotras, deponiendo protagonismos estériles y divisiones infecundas en aras de contribuir a lograr la Cuba libre, democrática y soberana por la cual miles de cubanos han ofrendado sus vidas o han padecido durante sus mejores años la falta de libertad en las prisiones castristas, reafirmamos juntas los siguientes principios:

Así precisa la página de Facebook de Mar por Cuba una organización que ha marcado la historia de valor y tesón de mujeres cubanas en la lucha por la libertad y el restablecimiento de la Democracia en la isla.

• Abogamos por reemplazar el sistema totalitario unipartidista actual por un sistema pluripartidista y representativo.

• Abogamos porque en Cuba se respeten todos y cada uno de los derechos reconocidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, de la cual Cuba es signataria.

• Abogamos por desmantelar el aparato represivo utilizado para someter y reprimir al pueblo cubano.

• Abogamos por todos los derechos del pueblo cubano, y por la liberación incondicional de todos los prisioneros políticos.

• Abogamos por la celebración de unas elecciones generales libres, y por el establecimiento de un estado de derecho que garantice la estabilidad jurídica, sin venganzas y sin impunidad.

• Abogamos por la igualdad de derechos de todos los cubanos –los de la isla y los del exilio– como un solo pueblo.

Y reafirmamos –ante Dios y ante la Patria– que no descansaremos en este ­compromiso compartido hasta ver el sol brillante de la libertad asomarse por el horizonte de nuestra amada tierra cubana, para allí encontrar, finalmente, su merecido hogar.

La Redacción Sala de Guerra les comparte hoy un post publicado por la conocida y respetada periodista cubana Nancy Pérez-Crespo https://perezcrespo.wordpress.com/mar-por-cuba/ cuando Mar por Cuba cumplió 23 años de creada.

«Hace muy poco, comentaba que los cubanos hemos perdido la tierra donde nacimos, muchos hasta la familia. A nombre de una revolución nos robaron todas nuestras posesiones, y lo más triste, nuestras viejos han muerto sin volver a Cuba. También hice un pequeño recuento de los logros alcanzados a lo largo de más de 50 años de exilio. Pero no comenté una de las particularidades más importantes y generosas de nosotros los exiliados cubanos: la genuina militancia de la lucha por la libertad y el respeto de los Derechos Humanos en Cuba, mientras, al mismo tiempo, fundábamos una colectividad con organizaciones que aglutinaran las diferentes ramas del quehacer de un país. Cuando el castrismo destrozaba todas las instituciones de la sociedad civil cubana nosotros aquí, las creábamos. Desde un Colegio de los Médicos o de Farmacéuticos, o de Ingenieros o Contadores hasta organizaciones comunitarias como son los Municipios de Cuba en el Exilio.

También fundamos organizaciones patrióticas, quizás siguiendo el ejemplo de los desterrados del siglo diecinueve, que se establecieron principalmente en Tampa y Cayo Hueso. Al igual que esos tabaqueros que cooperaban con lo mucho o poco que tenían en las colectas que Martí hacía para sufragar la lucha por la independencia de Cuba. Los exiliados de esta etapa no hemos descansado en perseguir ese sueño de libertad para Cuba.
Una de esas organizaciones patrióticas está cumpliendo hoy 23 años de existencia. Madres y Mujeres Antirepresión o como es más conocida: Mar por Cuba. Y es Mar por Cuba una organización de mujeres que preside Sylvia Iriondo, y una Junta Directiva formada por cinco pilares como son María Eugenia Cosculluela, Ileana Puig, Elizabeth Trilles, Fifi Pérez-Echemendía, Eileen M. Goudie, e Isela Fiterre. Este valioso grupo que encabeza Sylvia es apoyado por sus asociadas y seguidoras que son muchas, porque la labor que Mar por Cuba ha realizado es encomiable.

Con mucho tino y certidumbre han llevado el mensaje y la causa de la libertad de Cuba a casi todos los rincones del mundo. Creo que quedan pocos países donde estas mujeres cubanas no han llegado a evidenciar la represión de las autoridades militares y paramilitares cubanas en contra de los opositores y activistas de la sociedad civil. Mar por Cuba ha sido portavoz de las mujeres cubanas maltratadas en cárceles y en las calles por parte de un régimen que vulnera todos los derechos.

El dinamismo que genera este grupo de mujeres es digno de encomio. Porque además de todo esa labor que desarrollan dentro de Mar por Cuba y el tiempo que le dedican, todas son profesionales o mujeres de negocios y en su mayoría, ganan su propio sustento. Hace 20 años, cuando comenzaron escribieron seis prioridades a cumplir.

En la número uno está la defensa de los derechos humanos y libertades fundamentales del pueblo cubano. Lo han cumplido con creces.

La número dos hacer presente la realidad cubana ante foros nacionales e internacionales. Cumplida.

Número tres: Recabar solidaridad ante la comunidad internacional con el derecho del pueblo cubano a vivir en libertad. Cumplida.

Número cuatro: Respaldar a la resistencia interna. Cumplida.

Número cinco: Apoyar a los prisioneros políticos cubanos y a sus familiares. Cumplida.

Numero seis: Abogar por medidas y sanciones contra el régimen castrista, encaminadas a no prolongar su permanencia en el poder y a acelerar el cambio democrático en Cuba. Cumplida.

Pero no por cumplidas sus prioridades estas mujeres van a descansar o a abandonar la causa. No, ellas prometen que van a continuar, quizás con nuevos métodos de lucha, más acordes a los tiempos, pero enfocadas siempre en sus seis prioridades originales.

He tenido la oportunidad de participar con las mujeres de Mar en algunas de sus actividades y he podido constatar la entrega y devoción que manifiestan por su lucha. En Alemania tuve el honor de representarlas en un Foro Internacional de Derechos Humanos. También las he visto enfrentadas a las agresiones de individuos financiados por el castrismo. Recuerdo que acudimos a la 39ava reunión de la OEA en San Pedro Sula, Honduras y durante una conferencia de prensa que ellas celebraban fueron interrumpidas y abordadas con gritos e insultos por unos maleantes que evidentemente estaban pagados por agentes de La Habana. Por mi credencial de prensa pude acercarme a ellos y a uno en particular, que vociferaba pidiendo la libertad de los Cinco, le pregunté y ¿quiénes son los Cinco? Ante su desconcierto, le dije: Ah, ya sé, es un grupo musical que tienen presos aquí, en San Pedro. Y el tipo contestó: Si y cantan muy bien.

Todos los meses ellas se reúnen en un desayuno que siempre se convierte en una asignatura de cubanía.
No es posible en este breve espacio enumerar las acciones y actividades de esta organización que en tan solo en 23 años de fundada se ha ganado el respeto y el cariño de los cubanos dentro y fuera de la Isla.
Solo me queda felicitarlas. A Sylvia por ser como es y que no cambie nunca, a la directiva les tengo la mala noticia. Sylvita me confesó que aún queda un largo camino por recorrer, porque cuando no estén los Castro, hay que reconstruir a Cuba. A sus asociadas y seguidoras, que continúen dando su valioso apoyo. Felicidades y sepan que soy fan de Mar por Cuba.