Autor: Yanetsis Cartas

Son muchas las asociaciones y ONG ‘s que envían medicamentos hacia Cuba a través de lo que se conoce como “El corredor humanitario”.

Las manifestaciones del 11 de julio pusieron al descubierto además del imperioso deseo  de libertad del pueblo cubano, el deterioro del sistema de salud y la escasez de alimentos en  nuestra Isla.

Como una salida desesperada para calmar los ánimos del pueblo, el régimen eliminó los aranceles aduanales en medicamentos y alimentos.

Para quienes queremos salvar vidas usando otras vías que no sean las de la dictadura militar de Cuba, esta medida nos puso en una disyuntiva moral.

Por estos días  en el mundo entero se recaudan medicinas que se envían en transportes privados hacia diferentes puntos para ayudar a los ucranianos. Sin embargo, en el caso de Cuba todos sabemos que gran parte de lo que viene del exterior no llega a las manos de los realmente necesitados, sino que se “pierde” entre entre los corruptos y los oligarcas.

A pocos días de la represión de las fuerzas militares contra el pueblo cubano, en ciudades como Córdoba la comunidad cubana alzó también su voz contra la dictadura. Allí Agustín Pi Martínez junto a otros cubanos crearon la campaña supuestamente “despolitizada” Medicina a Cuba la cual devino en una red en España para recaudar medicinas.

En su bar Qué Bolá ( sede de la Asociación Cubano-Cordobesa por la Democracia) se acumulan cada semana estos productos de primera necesidad.

La vía de envío fue un misterio hasta el momento, aunque siempre se dejó ver algún que otro rostro aislado que llevaba el medicamento de sus manos. Las dudas comenzaron así como las quejas de personas que no recibían lo que pedían, paquetes extraviados y nombres de personajes involucrados con organizaciones aliadas al régimen de La Habana.

Pero como entre cielo y tierra no hay nada oculto, un post compartido en las manos correctas (gracias Luis Carmona Rodríguez) confirmó lo que hace algún tiempo veníamos sospechando. La red Medicinas a Cuba de Agustín Pi, utiliza la Fundación Centro Martín Luther King para realizar los envíos y así hacerle un lavado de cara a la dictadura cubana.

https://cmlk.org/che-para-seguir-iluminandonos

Los cambios en el historiador y dueño del bar Qué bola, Agustín Pi a sólo unas semanas del 11 de julio, delatan por sí mismos el velo humanitario con el que se pretenden disfrazar los abusos, torturas y encarcelamientos del régimen dictatorial cubano.

Sus denuncias por las injusticias contra los manifestantes, se transformaron en un discurso anti-bloqueo, cómplice de las mentiras de sus mentiras y peor aún, enaltecedor de la figura del asesino Fidel Castro.

Este no es un caso aislado. Hemos tenido además acceso a un documento publicado en Facebook por la activista Masiel Rubio con un listado de organizaciones y fundaciones pro-régimen como el Ministerio de Comercio Exterior (MINCEX) y el Centro Martín Luther King (CMLK) a través de las cuales funciona este «corredor humanitario».

Las medicinas que llegan por esta vía acaban incluso en hospitales y organismos sanitarios, luego de haber formado parte del conocido show propagandístico de la solidaridad de los cubanos del exterior en contra de lo que ellos llaman bloqueo brutal.

(Enlace al sitio donde están los detalles: https://docs.google.com/spreadsheets/u/0/d/10qcO3Jjcqe-2mSr6uuZ043IMIfO5ifPH82MqJB0kJRc/htmlview#gid=0 )

Sería este el plan desde el principio? Es lo más probable. Lo que sí es seguro es que ahora están al descubierto y les será bien difícil continuar jugando con el dolor del pueblo cubano. Esta estructura paralela creada por el régimen y de la cual algunos de la oposición forman parte, es otro intento fallido de desacreditar el trabajo de los que desde el exilio trabajamos día y noche para que nuestros hermanos en Cuba no carezcan de la atención médica que se les niega cada día.

«La verdadera red solidaria que ayuda a Cuba. El entramado cómplice solo sirve para continuar vendiendo al mundo que el régimen se «ocupa » de las carencias, aupado por las asociaciones de amistad que negocian el dolor cubano y lo utilizan como marca.

Sin embargo sí existen personas y grupos que con grandes obstáculos logran hacer llegar medicinas a las personas de la isla, presos políticos y sus familiares. Con todo ese esfuerzo que sale de la diáspora se han logrado salvar vidas, curar heridas, tratar dolencias, dar esperanza».

Embajada Cívica Cubana, 2022