Autor: Yanetsis Cartas

«Una mujer y su bebé recién nacido murieron tras el ataque al hospital de Mariupol». Noticias desgarradoras como ésta nos llegan cada día desde Ucrania; y es que la invasión de Rusia ya le ha costado más de 2000 vidas al pueblo ucraniano.

La virgen rusa de Kazán (Patrona de Rusia), protectora de los niños, mujeres y enfermos, llora ante tal genocidio.

La imagen de Nuestra señora de Kazán tuvo que huir del Comunismo ruso y de su cruzada contra la iglesia Ortodoxa en la segunda década del siglo XX.

No fue hasta el 2004 que el icono mariano regresó al patriarca ruso Alexey Il, de manos de la comitiva del Vaticano enviada por el Papa Juan Pablo II. Dentro de la Catedral San Petersburgo descansa hoy la virgen de Kazán aunque curiosamente, y no por casualidad, también frente a la bahía de La Habana.

En la calle San Pedro número 308 se erige La Sacra Catedral Ortodoxa Rusa Nuestra Señora de Kazán, uno de los proyectos constructivos más complejos, construido en tiempo récord por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Sus cúpulas de oro de estilo bizantino llaman la atención de los habaneros, para quienes seguramente la iglesia ortodoxa es aún un misterio. En estos 1200 m2 no sólo se encuentra la iglesia, también hay oficinas, habitaciones, cocina, salón de reuniones y hasta una sala de computación. Más que una catedral, es el espacio donde convergen poderes político-religiosos y se «cocinan» las alianzas entre La Habana y Moscú.

A finales de los años 90 cuando Fidel Castro todavía tenía anulado el Catolicismo, Vladímir Mijáilovich Gundiáyev conocido como Ciril I o Kirill: Patriarca de la iglesia ortodoxa rusa, viajaba a Cuba para reunirse con el dictador.

En 2004 ya Eusebio Leal buscaba un lugar para construir la Catedral Ortodoxa en La Habana Vieja, respondiendo a su petición personal. Tan pronto como en 2008 Kirill regresó a la Isla especialmente para consagrar a la Catedral de la Virgen de Kazán.

“El patriarca Cirilo, jefe de la poderosa iglesia ortodoxa rusa desde 2009, es uno de los pilares del sistema establecido por Vladimir Putin. No duda en justificar la represión policial de las manifestaciones de oposición o en bendecir las armas y las guerras de Moscú en el extranjero. En 2012, expresó su fidelidad proclamando que la presidencia de Putin es «un milagro de Dios”.

https://www.abc.es/internacional/abci-patriarca-ortodoxo-ruso-califica-fuerzas-opositores-moscu-ucrania-202202281910_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

En la capital cubana, años más tarde se reunió el Patriarca ruso con el Papa Francisco. La Habana fue entonces el lugar “neutral” para resolver sus conflictos. Durante este encuentro catalogado como histórico, los dos líderes religiosos firmaron la Declaración Conjunta, después de siglos de distanciamiento entre la iglesia ortodoxa y la católica. En dicho documento se habla de Cuba como un símbolo de las esperanzas del Nuevo Mundo”, quizás ya anunciando el llamado «Deshielo Cuba-USA» en el cual el Pontífice fue mediador. Aquí también se hace alusión al conflicto en Donetsk, Ucrania.

26. Lamentamos el enfrentamiento en Ucrania que ha causado ya muchas víctimas, sufrimientos innumerables a sus pacíficos ciudadanos y que ha llevado a la sociedad a una profunda crisis económica y humanitaria. Invitamos a todas las partes en conflicto a tener prudencia, a la solidaridad social y a trabajar para construir la paz. Instamos a nuestras Iglesias en Ucrania a trabajar para lograr la armonía social, a abstenerse de participar en la confrontación y a no apoyar un ulterior aumento del conflicto.

Declaración Conjunta, La Habana, 12 de febrero de 2016

El régimen de Cuba siempre ha sido el soporte de Rusia en Latinoamerica. Aún hoy cuando el mundo entero acusa al presidente ruso por crímenes de guerra y de  lesa humanidad, la dictadura cubana justifica descaradamente la invasión a Ucrania. Los acólitos del asesino de miles de civiles ucranianos indefensos, también merecen ser juzgados por las organizaciones internacionales.

En la Catedral Ortodoxa Rusa de La Habana, símbolo de la complicidad del régimen cubano y la dictadura fascista  de Putin, hay una Virgen que sobrevivió al ateísmo bolchevique perdurando en el tiempo para proteger con sus bendiciones a su pueblo. La Virgen de Kazán no es comunista porque ella, como muchos otros cubanos, sabe del dolor de vivir desterrado en el exilio huyendo de una dictadura.