El día 20 de Febrero de 1998 más de 30 organizaciones de la oposición democrática dentro de Cuba y más de 40 organizaciones fuera hicieron historia al firmar el “Acuerdo por la Democracia.”

El Acuerdo:

Nosotros, cubanos conscientes de la necesidad de un cambio trascendente en las estructuras politícas, sociales y económicas de nuestro país, nos juntamos más allá de nuestras estrategias en favor de la liberación para afirmar ante nuestro pueblo y la comunidad international los postulados esenciales que substancien la alternativa democrática al despotismo que impera actualmente en nuestra patria.

Afirmamos que la nación cubana es una sola, en el territorio nacional y en la diáspora. Creemos que todos los cubanos tenemos el derecho a ser iguales ante la ley y la nación, con dignidad plena que no puede ser sometida a ninguna discriminación. Entendemos, asimismo, que el presente régimen se ha mostrado incapaz de asegurar la libertad y la justicia y de promover el bienestar general y la solidaridad humana en nuestra patria. Por eso desde ahora establecemos, mediante un gran consenso nacional y como una clara alternativa a la opresión actual, este

Acuerdo por la Democracia en Cuba

Reconocemos como principio fundamental de la Nueva República que Cuba es una e independiente, cuya soberanía reside en el pueblo y funciona mediante el ejercicio efectivo de la democracia representativa pluripartidista, que es el gobierno de la mayoría con respeto absoluto a la mínoria.

Todo gobierno tiene que respetar la soberanía del pueblo, por tanto, al fín del régimen tiránico actual, el gobierno provisional o de transición tendrá la obligación de devolverle la soberanía al pueblo mediante las siguientes medidas:

(1) Garantizar la participación del pueblo en las decisiones de la nación, a través del ejercicio del sufragio universal directo y secreto para elegir a sus representantes y el derecho a postularse para cargos públicos.

(2) Promulgar de inmediato una amnistía general para la liberación de todos los presos políticos, cincluyendo a aquellos condenados por falsos delitos comunes, y cancelar las causas políticas pendientes contra los cubanos exiliados, para facilitar su regreso a la patria y su reincorporación a la vida nacional.

(3) Organizar un poder judicial independiente, imparcial y profesional.

(4) Reconocer y proteger la libertad de expresión, de prensa, de asociación, de reunión, de manifestación pacífica, de profesión y religión.

(5)Amparar a los cubanos contra todo tipo de desalojo arbitrario de sus viviendas así como contra toda detención, registro, allanamiento, confiscación o agresión arbitraria, y contra la violación de su correspondencia, documentos, y otras comunicaciones y defender el derecho de todos a la intimidad y el honor.

(6) Legalizar de inmediato a todos los partidos políticos y demás organizaciones y actividades de la sociedad civil.

(7) Referirse a la Constitución de 1940, en lo aplicable, durante el período de transición y convocar a elecciones libres con la supervisión de organismos internacionales, en un plazo no mayor de un año, para un Congreso Constituyente que establezca una Constitución y que durante su existencia pueda legislar y fiscalizar al Ejecutivo. Lograda así la legitimidad democrática, convocará a elecciones generales según establezca la Constitución.

(8) Reconocer y proteger la libertad de gestión económica; el derecho a la propiedad privada; la libertad sindical; el derecho al convenio colectivo y a la huelga; el derecho a la participación real del pueblo cubano en el desarrollo económico; y el aceso a la salud y la educación públicas e iniciar el reestablecimiento de los valores cívicos en la misma.

(9) Tomar con urgencia medidas para proteger la seguridad medioambiental y proteger y rescatar el patrimonio nacional.

(10) Propiciar y garantizar la profesionalidad, dignidad y neutralidad política de las Fuerzas Armadas y crear cuerpos de orden público cuyas normas de conducta se ajusten a los principios de este Acuerdo.

Cuba resurgirá de sus propias cenizas, pero es obligación sagrada de todos los cubanos – tanto de los que viven en la isla oprimida como en la diáspora – poner las manos en el arado sin mirar atrás sino a lo más profundo de nuestros corazones, para convertir las cenizas en semilla fecunda de amor y creación. Ahora, como hace 100 años, nuestra aspiración nacional continúa siendo construir una República basada en la fórmula del amor triunfante:

CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS

II

EN OCTUBRE DE 2019

Representantes de más de un centenar de grupos opositores cubanos de dentro y fuera de la isla se reunieron en la emblemática Torre de la Libertad, en Miami, para ratificar El Acuerdo por la Democracia en Cuba, decálogo que desde 1998 denuncia la ilegitimidad del gobierno dictatorial de La Habana.