Redacción Sala de Guerra

Los representantes Mario Díaz-Balart (FL-25), María Elvira Salazar (FL-27) y Carlos A. Gimenez (FL-26) solicitaron a Joe Biden que su Administración tome todas las medidas posibles para restablecer los servicios consulares regulares en Cuba, y al mismo tiempo detallan varias condiciones importantes y preocupaciones que debe abordar.

La petición fue hecha a traves de una carta que ha sido publicada en mariodiazbalart.house.gov

Texto íntegro en Español:

Estimado presidente Biden,

Nos dirigimos a usted para solicitarle, dentro de todas las normas y reglamentos aplicables, que tome las medidas posibles para restablecer los servicios consulares regulares en Cuba, siempre que se aborden las inquietudes que mencionamos a continuación considerando que es fundamental tener en cuenta varias consideraciones importantes al momento de reanudar estos servicios consulares regulares. 

En primer lugar, de conformidad con la política de EE.UU. de promover los derechos humanos y la democracia, le instamos a priorizar el acceso consular para los valientes activistas prodemocráticos y de derechos humanos de Cuba, así como para aquellos con necesidades humanitarias o médicas urgentes. Fue particularmente insultante para muchos en nuestros distritos cuando los agentes del régimen y sus favoritos, como los jugadores profesionales de béisbol, pudieron acceder a los servicios consulares en la isla, mientras que la gran mayoría de los cubanos más merecedores se vieron obligados a viajar a un tercer país con un considerable monto de gastos. De hecho, los que tenían menos posibilidades de pagar los gastos de viaje y alojamiento en el extranjero estaban obligados a hacerlo. Esto no es “equitativo” ni coherente con los valores de nuestro país. En consecuencia, es fundamental que EE.UU. priorice a aquellos que buscan el privilegio especial de libertad y derechos humanos, y los que tienen necesidades urgentes, humanitarias o médicas. También le sugerimos que investigue cuidadosamente a los solicitantes para asegurarse de que ningún conocido abusador de los derechos humanos tenga el privilegio especial de ingresar a Estados Unidos, y solicitamos que se nos mantenga informados sobre los pasos que se toman para priorizar a los solicitantes de derechos humanos y pro-democracia. 

En segundo lugar, es importante que el procesamiento de las solicitudes del Programa de Permiso de Reunificación Familiar Cubano (CFRP, por sus siglas en inglés) se reanude lo más rápido posible.  El programa CFRP se ha detenido desde la reducción de personal de septiembre de 2018 que se inició debido a preocupaciones justificables y preocupantes con respecto a la salud del personal estadounidense en La Habana. Varios de estos solicitantes ya han completado muchos pasos en este programa y, sin embargo, tienen sus solicitudes en espera durante años. Por esta razón, presentamos la Ley de Modernización de la Reunificación Familiar para los Cubanos de 2021, de carácter bipartidista, como una opción para remediar estos retrasos. Esta legislación autoriza al Departamento de Estado en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Defensa, a reanudar el procesamiento de las solicitudes de CFRP, incluida la realización de entrevistas en persona en la Estación Naval de EE.UU. en la Bahía de Guantánamo, Cuba, a menos que se pueda encontrar otro lugar adecuado en la isla. Este es un tema apremiante para muchos en nuestra comunidad, y creemos que debería estar entre las primeras tareas que se lleven a cabo con la reanudación de los servicios consulares. Agradeceríamos que se nos mantenga informados sobre el progreso en la reanudación expedita del programa CFRP. 

En tercer lugar, el régimen en Cuba tiene una larga historia de hostigamiento al personal estadounidense, intimidación a los ciudadanos cubanos que intentan reunirse con este personal o acceder a los servicios e interferir con la actividad diplomática regular. Desafortunadamente, la costumbre ha sido que el régimen proporcione una lista de aquellos que pueden estar empleados en la misión de EE.UU. Esta costumbre ha ido en detrimento de la seguridad, tanto de los estadounidenses que trabajan allí como de los ciudadanos cubanos que solicitan servicios consulares, acceso a internet u otro tipo de asistencia. Además, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional estableció un Panel de Expertos de IC en Incidentes de Salud Anómalos (IAH), o “Síndrome de La Habana”, que produjo un informe que fue desclasificado el 1 de febrero de 2022. Este panel informó de al menos cinco causas plausibles que podrían explicar estos AHI sufridos por unas dos docenas de efectivos estadounidenses y sus familias en Cuba, y se deben tomar métodos para detectarlos y prevenirlos en el futuro. Por estas razones, lo instamos a que considere detenidamente la manera en que se selecciona al personal de seguridad y otro personal no estadounidense en la misión de Estados Unidos en Cuba, y solicitamos que se nos mantenga informados sobre los pasos que se toman en el proceso de selección de personal no estadounidense. 

Además, nos preocupa que los ciudadanos cubanos que están asignados en la representación diplomática cubana en Washington, D.C. y le sugerimos que limite su número y vigile de cerca sus actividades. Diplomáticos-espías cubanos han sido expulsados de Estados Unidos por actividades de espionaje en numerosas ocasiones. Por ejemplo, tres diplomáticos cubanos fueron expulsados en 1998 por espionaje, otro en el 2000, catorce en 2003 y tres en 2005. Quince diplomáticos fueron expulsados luego de las AHI en 2017. De hecho, tan recientemente como en 2019, dos diplomáticos cubanos destinados en New York fueron expulsados por realizar “operaciones de influencia”. En consecuencia, mientras trabaja para proteger la seguridad de los estadounidenses asignados en La Habana, también le solicitamos que proteja los intereses clave de seguridad nacional asegurándose de que los ciudadanos cubanos asignados en las misiones en Washington, DC y Nueva York sean vigilados de cerca, y que su número se mantenga al mínimo. Años de espionaje por parte de diplomáticos-espías del régimen cubano, un estado patrocinador del terrorismo designado por Estados Unidos, brindan amplias razones para tomar medidas firmes y proactivas para reducir sus oportunidades de malevolencia. 

Agradecemos su atención a este asunto de suma importancia.

Atentamente.